Cuando la editora colaboradora Rene Ebersole comenzó a husmear el mercado negro en busca de aves cantoras en el sur de Florida, sabía que andaba detrás de algo grande. Lo mismo le ocurrió a los investigadores federales. Se necesitaron otros dos años para que la operación encubierta se revelara y para que se procesara a la primera ola de contrabandistas en virtud de la Ley del Tratado de Aves Migratorias. La noticia de portada resultante proporciona un vistazo poco frecuente a una de las formas en que se hace cumplir la ley de conservación aviar más poderosa de la nación: mediante una red de agentes de vida silvestre que trabajan encubiertos en nombre de las aves. Otros campeones de las aves en el ejemplar de 探花精选 de otoño 2018 operan a la vista (incluso cuando encabezan el proyecto Lights Out [Apagar las luces], para evitar que las especies migratorias se confundan a la noche). En Toronto y en otros lugares, defensores, arquitectos e inventores se están agrupando...